La FIFA reconoce como
el creador de la tanda de penaltis al árbitro alemán Karl Wald, que propuso esa
fórmula para resolver los empates a la Federación Alemana en 1970. La idea fue
inicialmente rechazada, pero se acabó aceptando más tarde y a partir de 1974
quedó recogida en la normativa de la FIFA. Hasta entonces las igualadas se
habían resuelto a través de un partido de desempate o mediante un sorteo. La final
de la Eurocopa de 1976 entre Alemania y Checoslovaquia, la del célebre penalti
de Panenka, fue la primera gran competición resuelta a través de este
procedimiento. Desde entonces la tanda de penaltis se ha utilizado con mucha
frecuencia, incluso ha servido para dilucidar en dos ocasiones al campeón del
mundo de selecciones: Brasil en 1994 e Italia en 2006.
